Conspiración: 80 años de Wansee
| Casa-museo de la Conferencia de Wansee (Berlín) |
Muchos piensan que el Holocausto se inició con el ascenso de Adolf Hitler al poder en Alemania; sin embargo, eso fue sólo el inicio de la discriminación cada vez más injusta contra los judíos, pues el aniquilamiento en masa se llevó a cabo desde 1942, en plena Segunda Guerra Mundial. Menciono esto porque se cumplieron 80 años de la llamada Conferencia de Wansee, una reunión secreta llevada a cabo en una mansión ubicada frente al lago del mismo nombre, al suroeste de Berlín.
Reinhard Heidrich, jefe de la Oficina Central de Seguridad del Reich
El 20 de enero de 1942, un mes después del ingreso de Estados Unidos al conflicto, líderes del partido nazi, funcionarios de mediano rango y oficiales del gobierno alemán mantuvieron una reunión secreta en las afueras de Berlín para planificar la llamada "solución final", es decir el exterminio planificado de los judíos europeos. Dicha iniciativa provino del número 3 del gobierno nazi, Reinhard Heydrich, general de las S.S. jefe de la Oficina Central de la Seguridad del Reich y Reichsprotektor de Bohemia y Moravia (actual República Checa).
Herman Goering, jefe de la Luftwaffe
Iba a ser una reunión con buena comida, bebida, discusiones de política gubernamental y sobre la guerra y uno que otro tema trivial. Heydrich presidió la reunión en la que estuvieron presentes diferentes organismos públicos, políticos y militares representados por 15 hombres. La orden de encontrar dicha “solución final al problema judío en Europa” provenía de Herman Goering, vicecanciller del Reich y jefe de la Luftwaffe (fuerza aérea), entre otros cargos que ostentaba. Se abolió la política de emigración forzosa debido al consumo excesivo de recursos, personal y tiempo, dado que Alemania estaba en guerra para expandir los dominios del Reich en toda Europa.
Relación de los 15 responsables de diseñar la "solución final"
Además, la prioridad para el nazismo era la de “liberar de la opresión judía” a Alemania y sus dominios, por lo que se propusieron formas rápidas y expeditivas para llevar a cabo la orden. No podía continuarse con los fusilamientos masivos debido a que resultaba duro, incluso para los ejecutores más sanguinarios, e implicaba desperdicio de tiempo, tropas, municiones y energía. Para ello se propuso el asesinato masivo mediante el uso del gas Zyklon B, usado como raticida en los campos y fabricado por el Consorcio IG Farben. Ello se experimentó inicialmente en campos de concentración usando monóxido de carbono de camiones redirigido a cámaras que simulaban duchas.
Salón del comedor de la mansión donde llevó a cabo la Conferencia
Cuando se descubrió que la matanza secreta podía mantenerse en secreto y resultaba masiva, barata y rápida, el destino de 11 millones de judíos ya estaba decidido. Ya no interesaban las consecuencias administrativas y legales de la medida. La decisión ya estaba tomada y fue declarada secreto de Estado. Eso explica por qué los alemanes no sabían del destino de 6 millones de judíos, pese a haber colaborado con las autoridades para su deportación a asentamientos ubicados en Madagascar o “más allá de los Urales”, según la astuta propaganda nacionalsocialista.
Afiche de "Conspiración" (2001)
Este trágico acontecimiento, fruto de la decisión de estos 15 militares y burócratas cambió el mundo para siempre y la película “Conspiración” (2001) es una excelente muestra para entender la frialdad con la que se tomó esta decisión, dado que los nazis no consideraban seres humanos a los judíos, sino “bacterias”. Es una película muy lograda de bajo presupuesto y dirigida al canal de cable HBO. Con una hora y media de duración y con mucho rigor histórico (se filmó en la misma casa donde tuvo lugar la reunión) el telefilme se llevó importantes premios, incluyendo el Emmy para Kenneth Branagh como mejor actor, el Globo de Oro para Stanley Tucci como actor secundario y el Bafta (el Óscar inglés) al mejor telefilme.
Escena de "La Conferencia de Wansee" (1984)
Durante la década de los ochenta, se había filmado una primera versión austro-alemana de este acontecimiento, igualmente interesante, pero la versión estadounidense que ahora se comenta resulta apasionante, probablemente por estar dirigida al público occidental y con rostros conocidos. El actor inglés Branagh ofrece una convincente interpretación de Heydrich al mostrar a un personaje conversador y de buenos modales, pero con una frialdad de psicópata que justifica como cumplimiento de su deber. El ítalo-americano Stanley Tucci, interpreta al que es probablemente el mejor Adolf Eichmann que se haya visto en la pantalla: observador, atento a los detalles, disciplinado y eficiente al encargarse de la logística del Holocausto. EL oscarizado Colin Firth aparece también como Wilhelm Stuckart, representante del Ministerio del Interior del Reich.
Escena de "Conspiración" (2001)
La película será poco conocida, y pese a parecer teatro filmado por desarrollarse en más del 90% en el salón del comedor de la misma casa donde tuvo lugar la conferencia, hoy convertida en un museo, exhibe un gran trabajo en el guión, lo cual interesará a los profesionales de leyes, especialmente por el uso de eufemismos como “evacuación” en vez de eliminación o “resocialización médica” en vez de esterilización; una práctica lamentablemente extendida hoy para tapar la suciedad de las políticas llevadas a cabo por los Estados en todo el mundo. El resto del reparto cumple de forma efectiva con su trabajo, por lo que se puede apreciar en HBO Go o en HBO Max.
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